miércoles, 8 de mayo de 2013

De la mano

Podremos cercar Andalucía con todos los amigos que veré irse, con todos los conocidos que se han ido, con todos los nacidos en los ochenta que se van.

Diplomadas en Turismo que cuidan a ingleses recién nacidos (éstos no perderán el día en que se les enseñe a beber té mientras recuerdan la institutriz española que tuvieron), diplomados en Fisioterapia que acuden a Francia y realizan programas de rehabilitación a franceses cuyos sueldos mínimos triplican el que tenía mi tía antes de que la despidieran de la carnicería. Graduados en Filología Hispánica que corren a Alemania para recordar nada más pisar tierra las noches de tapeo y alegría durante la carrera; el fin de la misma, certificado en el título. Estos hispanistas, fisioterapeutas, guías de turismo, serán nostalgia maquillada de cosmopolitismo. Serán ceniza de la madera que pudo crecer en Córdoba, Almería o Granada.

Serán quienes de la mano podrían cercar Andalucía toda. Con los pies sobre la arena de las playas de San José, La Herradura, la Malagueta, la Caleta, Doñada y sobre los límites con Portugal, Extremadura, Castilla y Murcia.

Seremos allí, porque aquí no podemos ser.