martes, 15 de octubre de 2013

De Maglor

Y se dice que Maglor no pudo resistir el dolor con el que el Silmaril lo atormentaba; y lo arrojó por fin al Mar, y que desde entonces anduvo sin rumbo por las costas cantando junto a las olas con dolor y remordimiento. Porque Maglor era grande entre los cantores de antaño, y sólo a Daeron de Doriath se nombra antes que él. Y así fue que los Silmarils encontraron su prolongado hogar: uno en los aires del cielo, y uno en los fuegos del corazón del mundo, y uno en las aguas profundas.
J.R.R. Tolkien - El Silmarillion 

Todas las losas que soporta Tolkien son producto de malos lectores y prejuiciosos que no lo han leído. La solución es made in Borges, léete un libro sin más conocimiento que el texto que tienes delante. Abre los ojos y leerás.